sábado, noviembre 14, 2009

¿Nos da una oportunidad, señora Carrillo?


La premura de la Asamblea Nacional por aprobar proyectos de ley, como el de comunicación, es una de las responsables de excluir del debate, democrático y participativo, a personas e instituciones que no estamos en ninguno de los dos polos centralistas del Ecuador: Quito y Guayaquil.

De todas formas, y pese a exclusiones y apuros, la Escuela de Comunicación de la Universidad de Cuenca ha decidido dedicar generosos espacios –sin afectar el desarrollo académico de los estudiantes de periodismo y relaciones públicas– a una discusión aguda sobre lo que debería ser una ley de comunicación que garantice, entre otros aspectos, el libre acceso a la información y sus fuentes; la no censura previa de los contenidos; la responsabilidad ulterior de los comunicadores en la emisión de noticias; la obligatoriedad de los medios de comunicación de garantizar la participación remunerada de pasantes provenientes de las escuelas de periodismo; la defensa del ejercicio profesional del periodista…

Y este proceso no es nuevo. Desde hace varias semanas, por iniciativa de un grupo de estudiantes y docentes, los tres proyectos de ley propuestos por Panchana, Tibán y Montúfar, fueron analizados en las aulas, gracias al apoyo de diario El Comercio que entregó 400 ejemplares impresos de los tres proyectos de ley. Cada docente discutió, analizó y procesó los artículos, hasta que trascendió que las tres iniciativas se habían diluido y la Comisión Ocasional de Comunicación trabajaba “contrarreloj” para montar un nuevo proyecto que deberá estar terminado, aprobado y santificado hasta el 20 de noviembre.

Los acuerdos a los que se han llegado en las aulas resultan interesantes, aunque también han dejado dudas. Como por ejemplo: ¿Sumarse como Universidad con sus aportes al proyecto, se interpretaría como un aval a una ley de la que se sospecha pretende amordazar a los medios que no se alineen con el régimen de turno?

¿Evadir la responsabilidad, y el derecho, de expresar opiniones desde la cátedra y enriquecer el proceso de elaboración de la ley de comunicación, a futuro puede pasar a los involucrados una onerosa factura ante la inevitable aprobación del proyecto regulador de los medios de comunicación?

¿Oponerse a la ley, por considerarla un proyecto mordaza, perennizaría la “patente de corso” que ciertos medios y periodistas se toman para vivir del oficio, poniéndolo al servicio de sus intereses y dejando al ciudadano común a expensas de los atentados a la honra ajena?

Las jornadas de reflexión han reparado, además, en la necesidad de ejercer un periodismo responsable, preciso, exacto, riguroso, responsable, como la mejor estrategia contra cualquier proyecto de ley que posteriormente puede tornarse en un instrumento de presión desde el poder contra la prensa independiente.

Lamentablemente, apremiados por la misma celeridad impuesta por la Comisión, no se logró reunir al resto de universidades cuencanas para fomentar una discusión integral de los temas que se propondrán a la Comisión Ocasional.

Hoy y mañana se realizarán las dos últimas instancias para definir la propuesta definitiva desde los estudiantes y docentes; esperamos redactarla hasta la próxima semana.

La cátedra cuencana se merece la oportunidad de que su opinión se incluya en la ley. Y eso depende de su voluntad, señora Carrillo
Artículo publicado en EL UNIVERSO y EL COMERCIO.

jueves, octubre 29, 2009

¿Y cuánto hay para salvar la casa?


La propuesta del gobierno ecuatoriano para que los países desarrollados –y por lo tanto los que más contribuyen al calentamiento global- entreguen dinero a cambio de no explotar el eje petrolero Ishpingo-Tambococha-Tiputini en el Yasuní, plantea un desafío para quienes saben que debemos salvar al planeta del desastre ecológico que provocan la deforestación y la emanación de carbono.

Lo que se ha denominado como la Iniciativa ITT, es decir renunciar a reservas por más de 840 millones de barriles de petróleo siempre y cuando los países desarrollados entreguen, a lo largo de 13 años, siete mil millones de dólares destinados a reforestación, remediación ambiental e inversión en las comunidades afectadas, será la oportunidad para demostrar esa voluntad de querer salvar la Tierra. Al menos Alemania ya se ha pronunciado a favor de la propuesta comprometiendo 50 millones de dólares. La expectativa se centra ahora en los Estados Unidos.

Este tipo de iniciativas, guardando las distancias y proporciones, ya se desarrollan en nuestro país. En Pimampiro, provincia de Imbabura, desde el año 2000 está en marcha uno de los proyectos de pago por servicios ambientales para asegurar el manejo y sustentabilidad del agua.

La idea pertenece al Centro Internacional de Investigación Forestal, CIFOR, y consiste en recargar un 20 por ciento en las facturas de agua a quienes viven en Pimampiro, recargo que luego es entregado a quienes viven en los lugares donde nacen las fuentes de agua, con la condición de que no las contaminen, las cuiden y las preserven de la explotación forestal: dinero en efectivo a cambio de no convertir en dinero la madera de los bosques que, en un complicado y frágil ciclo, generan el agua. Proyectos similares se replican en Colombia, Bolivia y Brasil.

Otros programas siguen el mismo objetivo: El plan de Reducción de las Emisiones producto de la Deforestación y Degradación Ambiental, REDD por sus siglas en inglés, tiene dimensiones globales tanto en el plano del financiamiento como de inversión.

El objetivo de REDD es que los países que estén dispuestos y puedan reducir las emanaciones de carbono provenientes de la deforestación, sean recompensados financieramente. En el reciente Congreso Forestal Mundial, en Argentina, grupos indígenas y de ecologistas pusieron reparos al tema de pagar por servicios ambientales, pues creen que la solución no es exclusivamente monetaria: la gente se acostumbra al dinero y nada asegura que se preservará cuando el flujo de dinero termine.

En la Cumbre por el Cambio Climático, que se desarrollará en Dinamarca en diciembre, se buscará un consenso político que viabilice las inversiones en los países con bosques tropicales, cuya degradación solamente en la década de 1990 produjo emisiones de hasta 1.6 billones de toneladas de carbono anuales.

Las cifras en ITT no dejan de ser macro: pagar para evitar la explotación petrolera asegura la vida de 2.270 especies de árboles; 560 tipo de aves; 175 clases de mamíferos, 105 de anfibios y 83 especies distintas de reptiles. Por todos estos indicadores el Yasuní tiene la categoría de Reserva Mundial de la Biósfera.

Tanto España como Francia están interesadas en el proyecto. Falta que la patria del flamante Premio Nobel de la Paz diga, de forma clara y transparente, cuánto hay para salvar la casa.



*Artìculo publicado en EL UNIVERSO

jueves, octubre 22, 2009

Mandatarios: no queremos que siembren árboles


El martes la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, tomó, con cierta dificultad, dos paladas de tierra y las depositó en un árbol recién plantado en los jardines de la Casa Rosada.

Luego, caminó hasta un atril y dijo a medio centenar de asistentes: quiero que sepan que no es el primer árbol que siembro; deben ser como mil entre plantas, árboles y arbustos.

Antes de continuar, en un arranque de honestidad, aclaró: bueno, en realidad no soy quien los ha sembrado; solo he dicho al jardinero dónde ponerlos…

Entonces me vino la duda: ¿El problema del calentamiento global se solucionará si cada Presidente siembra mil árboles? ¿O bastaría con que cada uno firme un decreto, uno solo, obligando en cada país el cumplimiento de leyes ambientales y de responsabilidad social empresarial?

El acto simbólico se organizó a propósito del XIII Congreso Forestal Mundial que hasta mañana congregará en Buenos Aires a expertos ambientales de 170 países, como evento previo a la Cumbre del Clima de Copenhague, en diciembre.

Una cita intensa, en la que se han escuchado autocríticas: “Basta de diálogos interminables y aburridos… Basta de documentos declarativos… La explotación de madera no solo debe ser legal sino también sustentable; lo legal no siempre es sustentable”.

Lo dijo José Carlos Carvalho, secretario de Medio Ambiente de Minas Gerais, Brasil, durante una plenaria a la que asistía Jan McAlpine, directora del Foro Forestal de las Naciones Unidas.

En esa misma sala se escucharon cifras escalofriantes. El 80 por ciento de la biodiversidad del planeta está en los bosques –especialmente los tropicales-, donde viven 300 millones de personas; sólo en el Ecuador 198 mil hectáreas de bosque se pierden cada año y no se reponen; el comercio de productos forestales mueve 327 mil millones de dólares al año.

No es suficiente que Presidentes digan a sus jardineros en qué lugar de la sala deben poner plantas y arbustos. Se requieren Gobiernos con voluntad política para alentar leyes que combatan la deforestación y el consecuente calentamiento global.
Por lo menos en Ecuador hay un mandato constitucional que obliga a proteger ecosistemas frágiles; así que se espera una ley que sancione, por igual, tanto a quienes arrasan hectáreas de bosques, como a quienes contaminen –como los dueños de la fábrica de cerámicas instalada junto al río Tomebamba, en Cuenca, que lancen residuos y cambian el color de las aguas-.

Los llamados de atención en algunas intervenciones del XIII Congreso, donde los organizadores han demostrado cierta opulencia que avergüenza cuando se trata de temas forestales que afectan a los más pobres de los pobres, debe promover en Copenhague un frente común ante los países desarrollados que se niegan a reducir sus emisiones de carbono.

Con una posición que sea, además, coherente con las políticas que deben adoptar los países en desarrollo, como la obligatoriedad de adquirir madera con la certificación de que no proviene de bosques protegidos y que los beneficiarios llevan adelante planes de remediación.

Solo así las interminables discusiones en elegantes salones y con extravagantes logísticas, tendrán sentido. Y se evitará que, como ocurrió entre 1990 y 2005, se pierda el 3 por ciento de los bosques del mundo.



Publicado en EL UNIVERSO.

lunes, octubre 19, 2009

Periodista argentino


Sin generalizar, pero parece que ciertos periodistas argentinos son un verdadero ejemplo de lo que no debemos ser ni hacer.

El escenario: la sala de prensa en el recinto La Rural, en Buenos Aires, Argentina.
El motivo: el XIII Congreso Forestal Mundial.
Los actores: cuatro periodistas de medios argentinos. Y uno ecuatoriano.

Escena I

Cuatro periodistas argentinos inician una bulliciosa jornada en la sala de prensa. Abren sus buzones de correo y empieza el intercambio.

- Mirá lo que me shegó…una invitación a la Patagonia todo pagado tres días…¿Te anotás?, pregunta el más histriónico al más joven.
- Sha lo tengo, lo confirmé asher…responde sin dejar de hurgar en su buzón.

Escena II

Un tercer periodista, de ojos azules y traje informal, increpa a los dos:

- A mí no me shegó…me lo pasás…(luego de unos minutos) Por qué me lo pasás si está a tu nombre?
- Pará, pará…mirá lo que tengo acá; una invitación para barco en Puerto Madero; gratis y lunch a bordo…hay que confirmarlo hasta hoy…

- Me lo pasás..? le dice del otro lado de la mesa el más joven.
- No, mejor vení y lo copiás…le responde.
- Pasála loco; sho también puedo confirmar…dice el más lacónico.

Interviene una tercera periodista, dirigiéndose a un guardia de seguridad.
- Vení…vení; cómo hago para imprimir..?
- Lo tiene que copiar, sin cortar, y luego lo pega en una hoja Windows…los equipos están en línea y la impresora es solo una…está ashá…dice muy respetuoso.
- Y cómo sabés tanto..? le increpa…
- Fui a la escuela…aunque lo que me enseñaron sha lo sabía…responde.
- Bueno…sho también lo sabía…solo que fui unos años a trabajar en radio y no he practicado…dice mirándome directamente a los ojos, ahora que yo ya he perdido la concentración en mi artículo.

Escena III

Tres ciudadanos koreanos ingresan a la sala de prensa. Sonreidos y en medio de reverencias con la cabeza, entregan folletos turísticos y una invitación para que visiten el estante Bonghwa Gun sobre forestación en Korea.
Antes de irse entregan unas pequeñas cajas con un sutil detalle dentro: una máscara tallada en madera.

Al descubrir el detalle, dos de los cuatro argentinos saltan de la mesa e interceptan al grupo de koreanos que ya se retira.
- Sho tengo hijos…sho tengo hijos…dice uno de ellos exigiendo otra cajita.
- Una más para mi compañera…dice el otro. En total cada uno obtiene tres cajas extras.

Los koreanos sonríen, pero admirados y sin gracia.

- Y bueno…es para mi compañera…dice uno de los periodistas argentinos ante mi mirada acusadora.
- Sho voy para ese estante…me acompañás…dice el más locuaz y los dos restantes le siguen.

Mientras la periodista de radio lucha contra la tecnología más simple del Control C, Control V, salgo por un café. Cuando regreso no hay nadie; solamente los folletos de Forest de Bonghwa Gun sobre la mesa.

Camino hasta un restaurante en Corrientes. Pido un cubano y tomo el ejemplar del día de Clarín. La nota que más me llama la atención me quita el apetito: Medios: la oposición resiste el apuro Kirchnerino por el órgano de control.

Ah…es la ley de medios aprobada en Argentina recientemente. Seguro que los cuatro periodistas estarán de acuerdo en defender la libertad de expresión…pero luego de que consigan más recuerdos para sus hijos y se registren en todas las invitaciones que su “apretada agenda mediática” les permita.

Cae el telón.

* En la foto, el más lacónico se va con sus regalos.

jueves, octubre 15, 2009

para la preomiosma semana hjat qie dejas ytabahin para los alñim,snmops.

eskte vñode està epndiengte

viernes, octubre 09, 2009

Resistencia a la Ley de Comunicación



Que en nombre de la libertad de expresión se enfrente a una ley de medios no quiere decir que el ciudadano, que no pertenece a un medio, quede desamparado. Lo digo a propósito de mi artículo de la semana anterior (01-X-09) en el que expuse transgresiones de la prensa en contra del derecho de personas comunes y corrientes, y también de ciertas entidades en contra del oficio periodístico.

He creído necesario volver sobre el tema de la ley –cuya aprobación se postergó, por lo que el análisis salió de la agenda de algunos medios- pues ese día diario Hoy publicó una entrevista al periodista español Miguel Ángel Bastenier en la que sugería formar una oposición cívica a la ley de medios, y porque una entrañable amiga, luego de leer mi columna, me preguntó: ¿y cuál de las tres propuestas crees que se debe aprobar?

¡Ninguna! Le respondí. Mi reflexión apunta a una legislación independiente de todo Gobierno, que regule el oficio en función de los derechos ciudadanos, porque somos los periodistas quienes, en nombre de la proclamada libertad de expresión, hemos violentado esos derechos exponiendo, equivocadamente, a inocentes al escarnio general. Hay que admitirlo.

Me refiero a una regulación –la autorregulación en Ecuador tiene deudas- como la que el propio diario de Bastenier propone. He aquí algunos ejemplos tomados del manual de estilo de El País, de España, donde Miguen Ángel fue subdirector de asuntos internacionales y hoy es articulista y uno de los maestros en su escuela de formación de periodistas:

Artículo 1.4 El periódico no publica informaciones sobre la competición boxística, salvo las que den cuenta de accidentes sufridos por los púgiles o reflejen el sórdido mundo de esta actividad. La línea editorial del periódico es contraria al fomento del boxeo, y por ello renuncia a recoger noticias que puedan contribuir a su difusión.

Artículo 1.6 El periodista deberá ser especialmente prudente con las informaciones relativas a suicidios. En primer lugar, porque no siempre la apariencia coincide con la realidad, y también porque la psicología ha comprobado que estas noticias incitan a quitarse la vida a personas que ya eran propensas al suicidio.

Artículo 1.9 El derecho a la información es sobre todo del lector, no del periodista. Si se encuentran trabas, se superan; si éstas añaden información, se cuentan; si no es así, se aguantan. Las columnas del periódico no están para que el redactor desahogue sus humores, por justificados que sean.

Artículo 1.12 El periodista transmite a los lectores noticias comprobadas, y se abstiene de incluir sus opiniones personales. Cuando un hecho no haya sido verificado suficientemente, el redactor evitará en las noticias expresiones como ‘al parecer’, ‘podría’, ‘no se descarta’ o similares.

Artículo 1.15 La atribución de la noticia a una fuente o fuentes no exime al periodista de la responsabilidad de haberla escrito.

Cinco motivos que se suman a 574 razones más, en 429 páginas, que todo redactor de El País debe dominar. Razones que ante el ciudadano garantizan la convicción de Bastenier en torno a su propuesta de resistencia.

La pregunta es ¿tenemos esa misma convicción como para armar una resistencia que nos libere de responsabilidades posteriores?

Entrevista en Hoy.com.ec a Miguel Ángel Bastenier.

jueves, octubre 08, 2009

El teléfono dañado II



En la entrada anterior (El teléfono dañado) expuse una serie de versiones tomadas durante un operativo policial. Los detalles eran los siguientes –apegándonos estrictamente a las preguntas básicas que, según el periodismo norteamericano, debe responder toda noticia-:

- Quiénes: el sospechoso del robo; el policía perseguidor y hasta once refuerzos más.

- Qué: un policía persigue a un sospechoso; realiza dos disparos. El sospechoso se lanza al río y desde allí “contraataca”.

- Dónde: Orillas del río Tomebamba, de Cuenca; sector de la pasarela universitaria.

- Cuándo: Miércoles 7 de octubre a las 13:50.

- Cómo: el sospechoso fue sorprendido in fraganti cuando iba a cometer un robo dentro de un taxi. En el taxi viajaba un policía, que inició la persecución; el sospechoso se lanzó al río.
(Por no ser del caso, no se requiere responder el por qué)

Aunque no se trata de analizar el papelón de los policías que se negaron a ingresar al río para detener al sospechoso –quizá por miedo al él, porque tres semanas antes sí ingresaron para detener a un colegial durante manifestaciones estudiantiles-, sí hay que recalcarlo: once policías en torno a una sola persona y debieron esperar a que se entregue. No sé, serán los procedimientos policiales, pero lo cierto es que fueron el blanco de críticas y provocaron un enredado congestionamiento vehicular.

Sobre el tema de la cobertura, quedó claro entre los estudiantes las recomendaciones que se dan sobre el arte de tomar notas:

Primero: hay que estar alertas apuntar todo lo que se vea.

Segundo: hay que responder a todas las preguntas (las cinco W del periodismo norteamericano que nos guiaron, nos guían, al iniciarnos en este oficio). Cualquiera sea el género periodístico que utilicemos, siempre debemos responderlas. La nota de El Tiempo, único medio local que cubrió este hecho, responde todas, aunque muchos detalles difieren por falta de una cobertura que vaya más allá de la posición de espectador: limitarse a ver y no a preguntar, entrevistar.

Tercero: recurrir a las fuentes. Y en el caso presente eran: el taxista involucrado; el policía que inició la persecución; el detenido; los testigos.

El video es del estudiante Rafael Caldas.

miércoles, octubre 07, 2009

El teléfono dañado

Miércoles 7 de octubre; 13:50. Llego a la Universidad de Cuenca y escucho dos disparos. Corro a la orilla del río Tomebamba y miro la siguiente escena: tres policías en las dos orillas, y un hombre sumergido hasta el cuello. Uno de los policías tiene un arma en la mano.

Inmediatamente se me ocurrió que podíamos hacer un ejercicio de cobertura con los pocos estudiantes que a esa hora se acercaban a mirar el suceso. En el aula de clases, y en los pasillos, estas eran las versiones:

Versión A: "Era un borracho al que seguía un policía; había asaltado a unos señores y huía cuando pidieron auxilio. Los policías no querían mojarse por eso no entraron al río".

Versión B: "El señor había asaltado a una persona y bajaba corriendo; cuando le vieron los policías le siguieron. En la mano tenía un cuchillo con el que intimidaba a las personas; se lanzó al río y los policías pidieron refuerzos para sacarlo. Lo detuvieron y se lo llevaron en una camioneta”.

Versión C: “Los policías seguían a un asaltante que para evadirlos se lanzó al río. En la mano llevaba un cuchillo llenito de sangre; en el operativo lo capturaron”.

Lo que yo averigüé: “Un sospechoso de ser asaltante aprovechó la luz roja de un semáforo y abordó un taxi a cuyo conductor intimidó con un cuchillo. En el asiento posterior del taxi viajaba un Policía que reaccionó e intentó agarrar al agresor. Corrieron cien metros y el agresor se lanzó al río –hasta aquí declaración tomada al taxista- Segundos antes de que se lance al agua el policía disparó dos veces al aire. El sospechoso se sumergió hasta el cuello para deshacerse del arma; durante una hora lanzó piedras a los agentes que socorrieron al policía que disparó. Finalmente se entregó mientras lanzaba gritos de que lo querían matar; lo llevaron en una camioneta policial” –esta segunda parte la presencié.

A estas alturas ya dudo hasta de mi versión. Esperaré para ver qué informa mañana la prensa, antes de exponer mi conclusión.

Algo de lo nuestro

Duerme negrito...

sábado, octubre 03, 2009

En vilo por estar en la cola


Miles en el país en vilo.
En vilo porque el BArcelona no descienda de categoría. Es decir, que no baje de escalón por ser uno de los peores. Y los medios alentando ese vilo.

Y la prensa celebra porque los "amarillos" no son de lo peor, sino un poquito menos de lo peor. Es decir no descendieron.

Esa visión perdedora, de baja autoestima, es frecuente en el periodismo ecuatoriano: "Jugamos como nunca, perdimos como siempre"; "Solo nos faltó el gol"; "Ahora a esperar los resultados"; "Las posibilidades matemàticas estàn intactas".

Recuerdo cómo, hace pocas semanas, la prensa local cuencana celebraba como un triunfo el que una triatleta ocupara "un deslumbrante" décimo primer puesto en una competencia mundial. Es decir, destacaba que no somos los primeros, los segundos o los terceros. Llegamos en puesto once, y hay que celebrarlo.

En materia de resultados, no solo cuenta el puesto en el que llegastes, sino la marca que impusistes. Solo asì pondremos a equipos, deportistas y dirigentes en el lugar del podio mediàtico que realmente se merecen.

Pero para eso necesitamos un periodismo mucho màs meticuloso, transparente y menos hincha.


La imagen es de Observatorio Fucatel.

viernes, octubre 02, 2009

¡Y quién dijo que necesitamos una ley!



Francisco ejerce el periodismo, y quiso aprovecharlo para llegar a ser diputado. Él integraba la “lista negra” de un medio local, por lo que nadie podía exhibirlo en esas páginas. Un día, presionados por la inoperancia de un fotógrafo que hizo una única toma, pusieron la gráfica de un candidato presidencial acompañado del personaje vetado. Para no transgredir la prohibición, con la ayuda de un programa de edición gráfica, colocaron cabello en la calva de Francisco.

Carlos es un indígena activista y antiminero. Está en la misma lista que Francisco. Abogado, con postgrado en derecho ambiental, se lo invisibiliza desde hace una década. Los dueños de ese medio deciden quiénes salen y quienes no en las páginas de su diario.

Francisco y Carlos necesitan una ley que garantice sus derechos para acceder a medios privados, y los ciudadanos una que impida que los periodistas se aprovechen del oficio para llegar a ser diputados.

Marco es un reportero deportivo muy comprometido. Nunca rehúsa una asignación, por lo que investigar casos de corrupción en la construcción del Centro de Alto Rendimiento de Cuenca no fue la excepción. Durante varios días el compromiso de Marco se estrelló contra las puertas cerradas, documentos incompletos y muestras de desprecio de dirigentes. Documentos públicos inesperadamente recibían la categoría de “clasificados”.

Reporteros como Marco necesitan una ley que garantice su derecho a acceder a la información pública.

A Badillo lo sientan frente a un detector de mentiras cuyos resultados pocos países los consideran pruebas concluyentes en procesos de investigación. Acusado, juzgado y sentenciado por complicidad en la desaparición de dos jóvenes colombianos, Badillo asiste a un show televisivo cuyo promotor dicta sentencia: inocente. Badillo, con un estilo deportivo y con lágrimas en los ojos dice: ¡gracias país..! Pero Badillo no está libre de culpa solo por prestarse al show, ni tampoco ha explicado aún lo que ocurrió con Jaime Otavalo, un detenido que fue investigado por él.

La memoria de los hermanos Restrepo – y de Otavalo- merecen una ley que les haga justicia.

Guido tomó una decisión temeraria: a sus 38 años, soltero y vinculado a la masonería, bebió una copa de cianuro líquido mientras en la sala de su casa escuchaba la ópera Rigoleto, de Giuseppe Verdi. Sus familiares evitaron la escena a su madre, Blanca, y solamente unos agentes ingresaron, tomaron pruebas, datos y fotos. Al día siguiente, en un vespertino, la foto captada por el agente y entregada a una reportera apareció a cinco columnas con un titular que decía: Ebrio se quitó la vida. Blanca no pudo recuperarse y se dejó morir por inanición: un mes después del suicidio se reunió con Guido. Madre e hijo merecen una ley que impida que violen su intimidad.

La semana anterior me telefoneó un periodista para entrevistarme sobre los proyectos de ley de comunicación – que deberían ser de medios, pues la comunicación es un espectro mucho más amplio - y le dije que le respondería solamente si dejaba de llamarme de su celular personal y lo hacía desde uno facilitado por su empresa. Hasta ayer esperé la llamada.

En verdad, todos necesitamos una ley que vele por nuestras obligaciones y nuestros derechos.

viernes, septiembre 18, 2009

Cuenca - Molleturo, 40 años antes


La mañana del 19 de octubre de 1969 un ajetreo inusual se tomó el parque Abdón Calderón, en el centro histórico de Cuenca. Ese día iniciaría una proeza a cargo de un puñado de cuencanos dispuestos...Siga leyendo

Raid Cuenca-Molleturo-Naranjal, 40 años después

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jueves, septiembre 17, 2009

Historias de radio...


Jueves 17 de septiembre. Dejo la pista del parque El Paraíso y me embarco en el vehículo. Faltan quince minutos para las ocho de la mañana y sintonizo en FM una emisora 1.200 en el dial. El locutor anuncia la visita en el estudio de un "señor colombiano" al que le pregunta ¿Cuál es su nombre y qué tiene para contarnos?

El colombiano -su acento es inconfundible- dice que es un refugiado, que lleva a su hijo a operarle "de las vistas" en Santiago de Chile, que momentáneamente está en equis hotel y que necesita dinero. Que el día anterior, por denuncias de la Fundación Vida, unos guardias agredieron e insultaron al chico: "hijueputa por qué no te regresas para tu país", dice que le dijeron.

El entrevistador intenta retomar el control luego que el colombiano espeta más ofensas contra la Fundación y los guardias. El entrevistador -realmente no me imagino qué filtro debe pasar una persona antes de sentarse frente a un micrófono a denunciar cualquier cosa- se limita a repetir, "sí señor, efectivamente usted es un refugiado".

Luego de despedir al colombiano -sin confrontar con la Fundación Vida- el entrevistador anuncia que "ahora pasamos al mayor parque de diversiones del mundo: Disneylandia". Al otro lado del hilo telefónico una voz anuncia que "si llama al siguiente número -repite una serie muy larga- y nos dice cuántos sobrinos tiene el Pato Donald, le regalamos un tour por Disneylandia; además si está entre los diez primeros se va para el Caribe a un crucero espectacular, y puede además extender su estadía en los Estados Unidos una semana más, con todos los gastos pagados, en Miami".

El entrevistador nunca lo dijo, pero se trataba de "un espacio contratado", tal como lo comprobé en una edición posterior del mismo noticiero. Tampoco se aclaró que quienes llamen deberán pagar una especie de impuesto, ni que para viajar hay que cubrir todos los gastos administrativos. Además todo depende de si la Embajada le otorga una visa. Si le niegan, pierde lo invertido.

Ya molesto y en casa ingreso a la ducha donde sintonizo otro noticiero de radio. El intento de los entrevistadores -ahora dos- por impostar la voz, son evidentes. El entrevistado es un padre de familia que exige un nuevo examen a las alumnas de un colegio femenino de la ciudad. El enfurecido padre es "bandera desplegada" de las alumnas que quieren dar un nuevo examen para ver si en esta oportunidad logran demostar que aprendieron algo -o que pueden finalmente copiar al profesor. Todo a pesar de que hace dos semanas inició el nuevo año lectivo.

El entrevistado acusa "a las autoridades del colegio por recibir a tantas alumnas; por no haber controlado ese ingreso", y culpa al rector de las pérdidas de año. Los entrevistadores, más preocupados por impostar la voz, no llaman al acusado, tampoco refutan al enfurecido padre. Solo se limitan a asentir todo lo que él dice y a fingir la voz.

Vuelvo a mi vehículo y parto al dentista. Sintonizo nuevamente los 1.200 de FM y el entrevistador del caso colombiano da "el pase" a uno de sus periodistas que fue a constatar una protesta estudiantil. El periodista, tras citar a un dirigente, recita una suerte de columna de opinión personal improvisada que remata con: "y no se preocupen amigos ayentes, pues le he dicho que proteste, pero que no provoque desmanes".

¡¡Qué alivio!! el peridista ya abogó por la solución de nuestros males. Bendito seas, digo a mis adentros, más molesto y casi sintiendo el taladro en mi molar.

El entrevistador da un "nuevo paso" a otro de sus reporteros. Desde el patio central de la escuela Luis Cordero el periodista dice:"así es amigos oyentes, efectivamente hemos podido confirmar que hay una sospecha de un niño con la gripe AH1N1..."

¿Confirmar que hay una sospecha? Me digo extremadamente molesto. ¿Cómo se puede confirmar una sospecha? ¿Confirmó que se dice por allí...? ¿Confirmó que sí hay un chisme sobre...? ¿No debía despejar la duda, la sospecha, el chisme antes de salir al aire, en lugar de confirmar que hay una duda, una sospecha, un chisme?

¿Me explico?

Solo el inclemente taladro penetrando en mi molar inferior me ayudó a olvidar esa serie de historias de radio llenas de improvisación, falta de ética y ausentes de rigurosidad profesional. Ahora temo que, cuando acabe el tratamiento, ya nada lo suficientemente doloroso y traumático como un dentista me ayude a soportar las nuevas historias de radio.

Y usted ¿qué opina?

miércoles, septiembre 16, 2009

Google hace las paces con los medios


Así lo anuncia este gigante en el tráfico de información en la red de Internet. El lunes presentó Google Fast Flip, un portal que es un dechado de buenas intenciones para con los diarios tradicionales: dará pantallazos, fotografías de unas 40 páginas web de medios en inglés.

El enfrentamiento entre las agencias de cable y Google inició en 2005 cuando una de ellas, la Agencia Francesa de Prensa, la demandó por 12 millones de euros por no controlar el tráfico de imágenes y textos de su propiedad. Ahora sale humo blanco...

La imagen fue tomada del portal de El País

jueves, septiembre 10, 2009

Las sombras del poder...


No es lo mejor que ha interpretado Russell Crowe ni lo mejor que ha dirigido Kevin Macdonald. No soy crítico de cine. Pero el reciente estreno, en Cuenca, de la película Los secretos del poder (apareció en Estados Unidos en abril pasado) me dejó varias reflexiones sobre el ejercicio del periodismo en tiempos de cólera, leyes regulatorias, amenazas y mediocridad profesional...siga leyendo.

lunes, agosto 24, 2009

La Policía acusa, la prensa sentencia


Fue un 8 de marzo. Ese día, dedicado a la mujer, John Fajardo fue detenido bajo la sospecha de haber violado a 16 adolescentes en un barrio al norte de Cuenca. Aquella mañana intentaba cruzar una transitada avenida hasta su casa, y por ello corrió. Una adolescente que viajaba en un bus creyó identificar en él a la persona que tres meses antes le había arrebatado, a la fuerza, su virginidad...siga leyendo

lunes, agosto 17, 2009

Mi Eastern


La mañana en la que el mecánico me entregó mi Eastern arreglada, un visitador a médico expresó por la ventanilla del auto, a todo pulmón, su opinión sobre mi decisión de utilizar bicicleta: ¡¡hazte a un lado hijueputa!! siga leyendo...

miércoles, agosto 12, 2009

Los otros amantes


Los Amantes de Sumpa ya no estarán solos: un descubrimiento en el Centro Histórico de Cuenca ha despertado el interés de quienes están vinculados con la conservación del patrimonio y la reconstrucción de la memoria histórica de la ciudad...Siga leyendo

lunes, agosto 10, 2009

El libro de Melvin...


...visto por Rubén Darío Buitrón.

¿La estrategia es desconocer la trascendencia del 10 de Agosto de 1809 para reducir el papel histórico relevante de Quito en la historia continental?

¿Hay un cuidadoso plan para minimizar la importancia del Libertador Simón Bolívar?...Siga leyendo

viernes, julio 31, 2009

La prensa...rosa


¿Merecía la importancia que ciertos medios -como El Comercio, El Universo y Hoy- dieron a la irrupción –homofóbica- de un grupo de payasos y disfrazados en las afueras del hotel Ramada, donde se realizaba un homenaje a Alexis Mera, un funcionario del régimen de Rafael Correa?

Textos casi idénticos, todos encabezando la nota que, estoy seguro, en otras circunstancias se hubiera limitado a un breve de una o dos columnas en la prensa escrita, y una “nota leída” en los medios audiovisuales. Porque, que yo recuerde, con excepción de las páginas de sociales nunca se le ha dado tanta importancia a un acto similar, más cuando ha estado relacionado con un funcionario gubernamental o un hombre de política.

¿La prensa se está volviendo “rosa”, y como tal reconfirmadora de prejuicios?

¿La opción sexual, en un país donde se dice respetar los derechos de quienes se les consideraba “diferentes”, se ha convertido hoy en noticia?

Por ejemplo, el primer párrafo de la nota en Hoy:

La noche se puso color "rosa", luego que un grupo de jóvenes se adelantaran al acto social en honor a Alexis Mera Giler, secretario jurídico de la Presidencia.

Personalmente creo que a veces nos sale un falso moralismo, un poco obnubilado por las coyunturas políticas, y perdemos la perspectiva.

El autor de la mentada “hora loca”, otro intolerante, seguramente estará contento con el despliegue que logró su “broma” en la “prensa rosa”.

Y si quiere constatarlo usted mismo, revise los siguientes enlaces:

HOY


EL UNIVERSO

EL COMERCIO

EXPRESO

martes, julio 28, 2009

Los periodistas sí son noticia

En Sudán, diez mujeres son azotadas por usar pantalones y no son noticia.
Tres semanas después, en Sudán, una periodista es azotada por usar pantalones y hay que gritarlo al mundo como la peculiar noticia de un país donde se irrespetan los derechos y las libertades.



La nota fue recogida por la AFP: Una periodista sudanesa recibirá mañana -miércoles 29 de julio - 40 latigazos por usar pantalón, una vestimenta considerada “indecente” en Sudán, tres semanas después de que otras diez mujeres sufrieran el mismo castigo por idéntica razón.

El inconsciente nos traiciona y, por ser periodistas, nos hace sentir como personas especiales, de fuera de los laberintos que día a día nos impone la sociedad, sus estructuras, sus entidades...

Y los periodistas se sienten omniscientes, y solo nombrarlos sirve para asustar a todo quien no está detrás de una grabadora o una cámara de TV. Y de eso hay testimonios y agradecimientos (Gracias, Bernardo Abad, un artículo de Ivonne Guzmán publicado en El Comercio, lo certifica.)

Y usted, ¿qué opina?

viernes, julio 24, 2009

En la escala evolutiva...


Autoridades clase turística...
Un día de 1965, monseñor Miguel Cordero Crespo, en aquel entonces vicario de la arquidiócesis de Cuenca, emprendió un prolongado viaje por los más... siga leyendo




Bienal: la fiesta de la cultura desciende a la tierra
Han sido 22 años y diez ediciones. La X Bienal Internacional de Arte -antes se llamaba de pintura, lo que la limitaba...siga leyendo

jueves, julio 09, 2009

¡¡ Salud por Juan Francisco!!


A veces medio callado, pero irreverente -claro, es benignista-. Dice lo que piensa -y eso no gusta a muchos Directores-; buen lector -siempre devuelve los libros-, y un excelente guía de los periodistas rasos -tiene madera de editor, es decir sabe escuchar-.

Esas son la facetas que más recuerdo de Juan Francisco Beltrán, compañero y amigo que obtuvo el segundo lugar en la categoría Crónica, en los premios a la excelencia periodística Jorge Mantilla Ortega, que convoca diario El Comercio.

No es la primera vez que Juan Francisco sube al podio. El año anterior también alcanzó una mención de honor por un trabajo sobre las inmigraciones peruanas, así que lo que ha hecho este año El Comercio es confirmar la madera de gran narrador que tiene JBR. Y esta vez es con el relato de una de las jornadas de la Fiesta de Toros en Girón.

Hoy en el periodismo en línea, como director de El Morlaco, primer periódico digital deportivo del Azuay, JBR seguirá en la crónica. De eso estamos seguros. Y nos seguirá sorprendiendo con sus textos que, por la salud del buen periodismo, deberán encontrar pronto un espacio público.

* La foto es de Juan Beltrán, y acompaña la crónica publicada en El Tiempo, de Cuenca.

jueves, julio 02, 2009

FINAL

YOU TUBE capacita en periodismo ciudadano.
Ingrese, revise, traduzca y comente:

Cómo grabar un video

Sobre periodismo ciudadano.

A estas dos entradas, que deben estar en sus respectivos blogs, se suman dos más de temas libres.

Una vez listos, remitir a mi correo:
1.- nombre
2.- ciclo
3.- URL de las entradas.

Saludos.
Ricardo.

lunes, junio 29, 2009

Las fuentes



Solía decir el maestro, en referencia a las fuentes: "si tu mamá dice que te quiere, comprúebalo".

Se me viene a la memoria la cita, tras un taller sobre la Radio Pública del Ecuador, RPE, al que le llamaron "rompiendo el molde". Interesante ejercicio, aunque incompleto por la propia actitud de la mayoría de invitados -líderes sociales, gremiales y otros- que se fue luego del café con empanada de carne.

Giovanna Tassi, directora de RPE, defendió, en medio del debate sobre el papel de las fuentes, sus prerrogativas para vetar las voces de actores políticos como Jaime Nebot, alcalde de Guayaquil, o Lucio Gutiérrez, ex presidente derrocado, ante los mocrófonos de la RPE. "A ellos no los invitaría nunca", dijo la señora Tassi.

Y el problema, según ella, es que los dos actores políticos, como fuentes, nunca han dicho nada constructivo frente a un micrófono. Y el problema no es ese, me digo yo, sino el hecho de ponerles el micrófono sin ningún libreto preconcebido, sin ninguna agenda, sino por el simple acto de abrir el micrófono para llenar un espacio, para que ellos digan lo que les parezca. Y ese es un verdadero problema del oficio, de los malos hábitos del oficio.

No creo que la solución esté en no ponerles el micrófono, sino en tener un argumento previo, una investigación previa sobre el tema a tratar. ¿Para qué voy a ponerle el micrófono a tal o cual fuente? Más si se trata de políticos hábiles con la especulación o el insulto. Que Nebot o Gutiérrez digan lo que les parezca es porque existen "periodistas" funcionales a sus intereses, o simplemente despreocupados de la rigurosidad con la que se ejerce el periodismo.

Entonces la solución no es negarles su derecho de acceder a los micrófonos -más si son de un medio público- sino de trabajar en el libreto. Personajes como Nebot y Gutiérrez tienen mucho que decir -a manera de rendición de cuentas-, el problema está en quién se pondrá del otro lado del miocrófono: un periodista funcional, uno improvisado o uno preparado. Está en comprobar todo, con la rigurosidad que significa comprobar hasta el amor maternal que nuestras madres nos profesan.

Allí está el detalle.

¿Y usted qué opina?

martes, junio 02, 2009

Predicciones


Siempre me ha sorprendido la capacidad de predicción de los periodistas deportivos. Es increíble, pero ellos saben cuál será el técnico que reemplazará a otro, incluso antes de que el depuesto recoja sus maletas.

Muchas veces, debo admitirlo, pusieron a temblar mis propias convicciones sobre los talentos, virtudes o aptitudes que tenía para el oficio. ¿Por qué no puedo desarrollar esa capacidad de anticipación? ¿Es que desconozco tanto de los temas de deportes que ni eso puedo advertir? ¿Será que todos, menos yo, cultivan tan celosamente sus fuentes, que todos, menos yo, logran dar con el nuevo técnico gracias a esos contactos?

Pero para fortuna mía, parece que mucho de la anticipación está en la improvisación y la irresponsabilidad propia de un periodismo con falta de rigurosidad. El temor que tenía ante el "conocimiento y experticia" de esos periodistas deportivos, se derrumbó. Claro, ninguno de sus pronósticos coinciden entre sí, tras la salida de técnico Benito Floro, del Barcelona de Guayaquil.

Anoche, por ejemplo, veía en TC Televisión que "los nombres que suenan para su reemplazo son, entre otros, los de los ex técnicos de la Selección Luis Fernando Suárez o Hernán Darío Gómez..."

En el último noticiero, Canal 1 ya tenía otro nombre: el imbabureño Carlos Sevilla. La mañana de este martes, finalmente El Telégrafo sugiere que el uruguayo Mario Saralegui "es uno de los más opcionados para dirigir a los toreros". Por último RTS le apuesta a Oblitas.

La verdad es que hoy me siento más tranquilo. Y puedo decir que quizá -o con toda seguridad- Armando Maradona puede ser el próximo técnico del Barcelona. Y si acierto, juro que me hago comentarista deportivo e hincha del Deportivo Cuenca...

lunes, junio 01, 2009

EL LIBRO DE ARTURO TORRES *


Aquella mañana del uno de marzo de 2008, cuando habíamos revisado todo lo que hasta ese momento ofrecía la CNN y el cable de noticias sobre la muerte de Luis Edgar Devia , tratando de tamizar contenidos ideológicos típicos de esos medios que –por ejemplo- llamaban operación Libertad a la invasión norteamericana a Irak, nos instalamos en la mesa de Redacción de El Tiempo en un descosido debate sobre las implicaciones internacionales que tendría el hecho de haber disparado –como se decía entonces- desde el lado colombiano hacia el lado ecuatoriano, y la situación en la que quedaba el mando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC. Se trataba de lo que el Ejército Colombiano llamaba el golpe más fuerte que hasta ese momento habían dado a la estructura del grupo irregular y del cual el propio presidente Rafael Correa debió referirse en su habitual cadena de radio y televisión.

El debate, con Felipe Hernández –un periodista colombovenezolano simpatizante de la revolución guevarista-, fue mucho más allá del mediodía, tratando de darle profundidad mientras nos actualizábamos con las reacciones que constantemente subían de tono. Y luego continuó en la tarde, en casa de uno de los dueños del diario, que nos invitó a almorzar para seguir argumentando sobre lo que se vendría luego en el escenario internacional y el manejo informativo que debían dar los medios.

Y al día siguiente –luego de solazarnos con el acierto de haber sido el único diario de la región, y de algunos nacionales, que abrió la portada con el tema de la muerte de Raúl Reyes- retomamos el análisis del caso Angostura, y decidimos que para el día siguiente debíamos ampliar a dos páginas la cobertura del hecho, “aterrizando” –como decimos en el argot periodístico al hecho de obtener reacciones locales sobre un hecho externo-, con posiciones de juristas locales, especialmente sobre lo que significaba en el contexto del derecho internacional lo que ya Rafal Correa calificaba como agresión a nuestro territorio y por ello rompía relaciones diplomáticas con Colombia.

Y así, durante muchos días más, la discusión del tema se prolongó en nuestra sala de Redacción. Y mientras nos consumíamos en los cada vez más generosos debates, únicamente en torno de lo que traía el cable internacional –esas son, entre otras, las limitaciones de los diarios pequeños- , por su lado Arturo Torres, en su propio espacio, se planteaba una hipótesis: “el bombardeo que terminó con la vida de Raúl Reyes fue el resultado de un proceso minucioso y persistente de inteligencia y espionaje” (pp18.)

Y mientras otros nos convertíamos en espectadores del hecho, Arturo diseñaba un plan de trabajo que incluiría la lectura de diez libros y más de 2.000 documentos, entrevistas a 70 fuentes en ciudades de tres países diferentes –Ecuador, Colombia y Venezuela- y luego abría un paréntesis en su prolífica carrera de periodista investigador y guía de sus compañeros en la sección Judiciales de diario El Comercio -donde entre otros galardones ha logrado el primer premio por la mejor investigación latinoamericana de un caso de corrupción otorgado por el Instituto de Prensa y Sociedad y Transparencia Internacional en Bueno Aires, Argentina- para dedicarse por completo a una indagación de largo aliento, cuyos resultados los podemos constatar en el libro que se presenta esta noche: El juego del Camaleón, los secretos de Angostura.

Ésta es una obra periodística que se la puede mirar desde varios cristales:

-Desde lo coyuntural.
La oportunidad con la que se pone en circulación, al poco más del primer año del ataque de Angostura, cuando mucha tinta ha corrido con la limitación de análisis que obliga el vértigo del trabajo del día a día en los medios.

Por ello, El juego del Camaleón los secretos de Angostura, es un complemento indispensable para quien quiera comprender las consecuencias y forma en la que los tentáculos del grupo irregular más antiguo del planeta se han internado y afincado en territorio ecuatoriano.

Cito:
“El campamento estaba a 22 kilómetros de la frontera, en una zona habitada por indígenas e influido por la actividad petrolera, cerca de una mina de material de construcción, administrada por el municipio local.
Reyes estuvo a punto de encontrarse cara a cara con militares ecuatorianos que patrullaban la zona. Por un capricho del destino, fue justamente un año antes de su muerte en el bombardeo de angostura”. (pp.25 sobre la constante presencia de guerrilleros en la zona ecuatoriana).
Ó esta otra cita: “Cuando se encontraba (Raúl Reyes) con unos amigos en una cebichería, en el sector del estadio Olímpico Atahualpa, supo que se ejecutaba un operativo para cercarlo. En cuestión de minutos abandonó el local, tomó rápidamente un vehículo que lo esperaba sobre la avenida Seis de Diciembre con el motor encendido y se perdió, sin dejar rastro, entre las estrechas avenidas hacia el norte, dejando a sus perseguidores burlados bajo la lluvia”.
(pp36 sobre su incursión en ciudades como la Capital, los gustos gastronómicos que le permitían esa libertad de movimiento y sus huidas al estilo Hollywood).

Ó este último ejemplo:
“Mientras trabajaba en la campaña presidencial, aglutinando todo tipo de apoyos, Gutiérrez se reunió con Rodrigo Granda, el canciller de las FARC, en una cafetería del centro de Quito. Estaba acompañado por su hermano Gilmar y por Patricio Acosta, uno de los fundadores de su partido, Sociedad Patriótica.” (pp. 40 sobre los contactos del dictócrata con representantes guerrilleros).

-Desde el aporte al periodismo de investigación.
Rigurosidad y disciplina. Son los dos factores que una escuela como la de El Comercio desarrolla entre sus reporteros, y cuya bien aprendida lección nos lo demuestra Arturo en este, su primer libro. Con la experticia de un “periodista sabueso” –que con cuyas investigaciones ha acorralado a jueces corruptos, obligándolos incluso a algunos a refugiarse fuera del país- Arturo recorre por los laberintos que plantea el complejo tema de descifrar las relaciones de las FARC con sus representantes, proveedores, promotores y contactos de otra laya, en países como Ecuador y Venezuela.

Arturo se guía, además, en una línea de seguimiento iniciada muchos años antes de los acontecimientos de Angostura: en agosto del año 2000 tuvo el primer encuentro con quienes serían, ocho años después, algunos de los personajes de su libro: la compañera Esperanza (Nubia Calderón), el comandante Pablo Paz, y el propio Raúl Reyes.

En el ámbito de la investigación, desde mucho antes de El juego del Camaleón, Arturo Torres y su equipo ya es citado en el contexto internacional. Ellos constan, junto a siete casos de igual número de países Latinoamericanos, en una recopilación hecha por el periodista colombiano Fernando Cárdenas y el chileno Jorge González, en su libro Los Watergates Latinos. El Watergate, como ustedes recordarán, es el famoso capítulo con el que se inaugura el periodismo de investigación en los Estados Unidos cuando dos periodistas del Washington Post investigaron un aparentemente inocente robo en el cuartel general del partido Demócrata y que terminó con la dimisión del presidente Richard Nixon, implicado en el montaje de una compleja red de espionaje.
En Los Watergates Latinos, que revive las crónicas y hazañas de investigadores de América Latina, Arturo es presentado como uno de los pocos periodistas de investigación con los que cuenta el Ecuador, con trabajos de largo aliento y resultados concretos, como los de haber seguido la pista a los narcofondos en la campaña presidencial de Lucio Gutiérrez, ó los aumentos del patrimonio de algunos jueces de la ex Corte Suprema de Justicia.

Permítanme hacer una cita de aquel libro, cuyas referencias de investigaciones de casos ecuatorianos comparten espacios con otras como la puesta en evidencia de la corrupción y violación a los derechos humanos por parte de Fujimori y Montesinos, en el Perú; los desfalcos al erario público por parte de Rafael Ángel Calderón y Miguel Ángel Rodríguez, presidentes de Costa Rica en diferentes periodos; o de Carlos Saúl Ménem, presidente de Argentina, sobre su venta ilícita de armas a Ecuador y Croacia.

Cito: “Una vez publicada la confesión parcial de Fernández (se refiere a César Fernández, empresario manabita que inculpó a Gutiérrez de haber recibido financiamiento del narcotráfico en la segunda vuelta de su campaña electoral) el editor judicial (se refiere a Arturo Torres) recibió varias llamadas telefónicas en las que amenazaron su vida y la de su hija. Un día que volvía de hacer reportería en el Congreso, Torres manejaba su automóvil y un señor le avisó que una de las llantas tambaleaba. Al bajarse se percató de que le habían sacado tres pernos y quedaba uno suelto”. (pp245)

Se trata de las hostilidades que provoca el periodismo de investigación.
Es evidente que en El juego del camaleón, los secretos de Angostura, Arturo Torres cumple disciplinadamente las técnicas y estrategias que José Rodríguez, periodista y catedrático universitario en esta especialidad en Barcelona, expone en su obra Periodismo de Investigación, texto que sirve de guía en muchas universidades ecuatorianas. Algunas de esas estrategias precisamente son la detección de los hechos investigables, la búsqueda de las fuentes, el análisis y valoración de hechos y fuentes, los informantes y confidentes, la confirmación de datos, la infiltración propia, las ayudas instrumentales y otras. Pero, a todas estas Arturo Torres agrega su “cosecha propia”: las licencias literarias.

-La lectura desde las licencias literarias:
¿Debe ser el periodismo de investigación como especialidad -porque todo lo que suene a periodismo debe tener implícita la investigación seria y comprometida- una enumeración de hechos fríos y distantes, con un lenguaje burocrático y la rigidez de las encuestas y estadísticas?

Definitivamente no. La literatura nos ofrece una serie de licencias, de figuras, que vuelven al relato más atractivo, más digerible, creando y recreando escenarios, personajes, situaciones. Eso sí, sin olvidar que la línea que separa al periodismo de la literatura es la verificación, que los hechos contados sean ciertos y no pertenezcan al campo de la ficción. Y este no es el caso.

Cito:
“La noche de Luna menguante se volvió un infierno. Lucía Morett despertó con el estruendo de las bombas y vio caer árboles a su lado, arrancados de raíz como si fueran simples arbustos. Un olor a carne chamuscada inundó el paraje selvático, cargado de humo y lenguas de fuego. La vegetación, que pocas horas antes ocultaba el campamento, fue destruida, reducida a troncos carbonizados con astillas humeantes.
La tierra temblaba por las bombas. El terror y la angustia quedaron impregnados como señales imborrables en los rostros de quienes murieron al instante del bombardeo. La onda expansiva dejó a los cadáveres con los ojos vaciados. Casi todos los cuerpos estaban desmembrados, esparcidos por el campamento. Solo quedaron diez completos.
Lucía estaba gravemente herida: 60 esquirlas de las bombas de racimo se incrustaron en su espalda, abdomen y hombro. En el glúteo derecho tenía una herida de diez centímetros de profundidad, causada por un trozo de metal.
Desfalleciente, se arrastró sobre su lado izquierdo e intentó protegerse bajo una mochila que había caído a su lado. Buscaba huir de la pesadilla.
Luego vino el silencio, un silencio de muerte, solamente interrumpido por el zumbido de las hélices de los Halcones Negros colombianos, que sobrevolaban la zona como aves rapaces”.
(pp143.) Y así el lector, que mientras consume los textos de su memoria sacará el olor a carne chamuscada y sentirá los estertores de la tierra al compás de bombas de racimo, quedará también escuchando el zumbido de las aspas de esos enormes helicópteros sobrevolando nuestro territorio, en la inmensidad de la noche selvática.

Y no con el afán de arruinarles la sorpresa, como el amigo o pariente que se adelanta al estreno de una película y luego la cuenta toda, permítanme relatarles otro descarnado ejemplo de las licencias literarias tomadas por Arturo, y que cada vez más se escuchan en las aulas universitarias como la fórmula para desterrar del buen periodismo a técnicas como la pirámide invertida y los relatos lineales. Es el testimonio del policía José Saavedra sobre una emboscada vivida en la frontera norte, y preparada por las FARC.

Cito:
“Una granada hizo explotar la lancha en la que íbamos; nadé y me sostuve en un tronco detrás del cual me cubría, pero recibíamos fuego por los dos lados; el compañero Zambrano trató de escapar saliendo del agua, pero fue acribillado a balazos; a mi teniente Arteaga le dispararon en la cabeza y murió de contado.
Según otros testigos, el subteniente Lasso enfurecido por la ejecución de sus compañeros sacó el lanzagranadas y empezó a descargarlo sin parar contra los irregulares. Indefenso, sin municiones, recibió un balazo en la frente y se hundió. Los guerrilleros se arrojaron al agua, tomaron su cuerpo y lo arrastraron hasta la orilla.
Desde el piso, inmóvil, Buenaño presenciaba la masacre de sus compañeros. Al cadáver del subteniente Lasso le quitaron la ropa y sus pertenencias, le pusieron una granada en el estómago y la hicieron estallar: querían amedrentar al resto de sobrevivientes”.
(pp183)

Y el lector sale del adormecimiento y la indiferencia que la constante exposición a la violencia recreada para los seudo héroes de la televisión, y constata que esto es real. Que pasa. Que nos pasa. Que lo viven los ecuatorianos de allá. Y de esta manera trata de provocar una reacción a toda esa impavidez y lejanía con la que vemos, a veces incrédulos, el conflicto en la frontera norte.

El juego del Camaleón, los secretos de Angostura, es un recorrido de 240 páginas por resúmenes, repasos, revelaciones, recreaciones sobre un tema que los medios de comunicación no han sido capaces de profundizar, por sus limitaciones de fondo y forma. Pero para eso están los libros. Y para eso están los periodistas investigadores. Y para eso está la estirpe de los que no se sienten conformes con hacer lo que la obligación laboral les pide, sino lo que la obligación moral les exige.

Me queda solamente agradecer a Arturo por regalarnos largos y sufridos meses de su vida para que por unas pocas horas tengamos todo el conflicto en una sola perspectiva y con una lectura constructiva, amena y diferente.
Gracias Arturo por trazarnos la senda de lo que debe ser el nuevo periodismo ecuatoriano: el periodismo de investigación, de largo aliento y excelente escritura.

* Presentación del libro durante el lanzamiento en Cuenca.

lunes, mayo 25, 2009

¿ESTUDIANTES ACRÍTICOS?



Está en circulación el último ejemplar de El Universitario, periódico de prácticas pre profesionales de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Cuenca. Y ciertamente con un tema polémico: el papel que juega en la actualidad la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador, FEUE, que la semana anterior celebró su 43 convención nacional en Cuenca.

El tema de fondo, sugerido por los estudiantes, se aproximó a una de las realidades de la entidad que desde hace más de 60 años representa los intereses que tienen los universitarios. O al menos representaba, luego de constatar en una encuesta a decenas de alumnos sobre su identificación con esta especie de gobierno estudiantil.

Muchos se sienten alejados y trataron a este ente como un trampolín político para aspirar a cargos más estables y remunerados. Mientras tanto las aulas siguen en un estado lamentable y atrasado. Fijar todos los esfuerzos en tratar de acabar con los imperialismos e implantar el comunismo en el Ecuador, no les han dejado tiempo para fijar prioridades y constatar la manera en la que muchos alumnos reciben sus cátedras.

Y la reacción de los dirigentes no se hizo esperar. Furibundos presentaron un reclamo porque "nunca antes les habían dicho tales cosas".

Y creen que apuntamos a perjudicarles en su reelección. Los autores pusieron sus nombres y su valentía para tratar un tema polémico: analizar el papel de la FEUE desde el punto de vista de los estudiantes y decirlo con todas sus letras. Y ese fue la principal lección que recibieron los alumnos practicantes: el buen periodismo no da amigos.

Y usted ¿qué opina?

jueves, mayo 14, 2009

Un robo "olímpico"


Las expectativas sobre el Deportivo Cuenca para que logre empatar al Caracas, que jugaba como local, quedaron en segundo plano en aquel partido por octavos de final en Copa Santander Libertadores. El locutor de Canal Uno anunció una "noticia desagradable": delincuentes ingresaron a la casa del dos veces medallista olímpico Jefferson Pérez y se llevaron todo. Según la versión del locutor, ocurrió mientras el deportista veía el partido con toda su familia; los maniataron y desvalijaron. Luego huyeron.

La fuente: el propio deportista que, según el locutor, llamó a sus amigos periodistas para pedir, a quienes veían la transmisión, que salgan a las calles y denuncien si alguna camioneta iba por allí, con un enorme televisor pantalla plasma de 60 pulgadas en el balde.

Personalmente mi preocupación fue mayor pues el doble medallista olímpico es mi vecino, y esa proximidad me afecta: puedo ser la próxima víctima.
Goleado el Deportivo Cuenca y calmados los ánimos, pasé en mi vehículo por la casa de mi vecino: nada.

Dos días después los diarios informaban que el robo no fue en la casa de Jefferson Pérez, sino en la de un pariente suyo. Nadie fue maniatado ni hubo violencia, en esa casa no había nadie al momento del robo, solo un amigable perro. Y sin embargo muchos -me incluyo- nos expusimos a andar aquella noche buscando una camioneta con una enorme TV en el balde.

¿Falla en la verificación de la información? Pues sí. Y no solo eso, sino que el hecho provocó que nuevamente se empiece a generalizar sobre la situación de la inseguridad.

Robos en viviendas preocupa a la ciudadanía, tituló un diario local a propósito del atraco a la familia de Pérez, y para justificar "el azote de la delincuencia organizada que afecta a la ciudad", citan el caso de una denuncia más. Sí, una denuncia más es suficiente para calificar de "azote de la delincuencia" a lo que ocurrió en dos días distintos en la tercera ciudad del Ecuador.

¿Falla en la verificación de la fuente? Sí. Y además falta de rigurosidad en el oficio.

Y usted ¿qué opina?

martes, mayo 05, 2009

Las libertades

Cualquier día es bueno para hablar de libertades. Y para hacerlo sobre la libertad de expresión aún más allá del 3 de mayo.
Algunas cosas interesantes trae la globósfera sobre libertad de expresión y sus diferencias con la libertad de prensa. Al parecer la libertad de expresión se la considera privativa de los medios de comunicación, y no es así.
Para aprender hay muchos sitios por visitar.

domingo, abril 26, 2009

A confesión de parte…


A este singular personaje lo conocí una noche de seis de enero, Día de los Inocentes, cuando una comparsa que interactuaba con el público intentó jugarle una broma, por lo que salió en fugaz carrera. Uno de los integrantes de la comparsa, para completar la broma, salió tras él gritando “cójanle al ladrón…cójanle al ladrón”. Muchos festejaron la ocurrencia.

Pero la entrevista que le hicieron la mañana del sábado 25 de abril a este singular personaje, me dejó estupefacto…

Veamos: los presentadores, Leonardo Guillén y El Indio Manuel –otro singular personaje cuya característica es imitar con la voz a un indígena, pero cuyas características son la de ser medio estúpido y con frecuentes bromas de doble sentido, sexual preferentemente-, y el entrevistado “el Toralito”, ex funcionario de la Dirección de Aviación Civil, DAC, en el aeropuerto de Cuenca, que en la entrevista se autodefinía como “el más fregado de la DAC”.

Nada interesante hasta que la entrevista entró al tema de las anécdotas. Una de ellas, y la que me impresionó por su franqueza, fue de cuando, por su condición de funcionario de la DAC, ingresaba al área de carga de los aviones que llegaban desde el Oriente con carne a bordo. Sin rubor contó cómo “huangliaba” (término quichua que quiere decir “llevar algo”) los rabos, patas y riñones dentro de fundas negras. “Mijito, si sigues así hazme nomás más hijos”, le respondió, según él, su esposa cuando llegó con la carga.

La segunda “anécdota” me preocupó un poco más, por la irresponsabilidad con la que se trató. El singular personaje recordó con nombres y apellidos cómo uno de sus jefes enroló a sus dos hijos en el equipo encargado de proveer combustible a los aviones, y cómo ellos le empezaron a sugerir que incluya sobreprecios en las planillas. “Sí, pero y a mí qué me toca”, dijo “Toralito” a los jóvenes, otra vez sin ningún rubor.

Pero lo que realmente me paralizó fue la tercera “anécdota”. El singular personaje y sus dos ayudantes recargaron ¡¡con agua!! a un avión que volaría a Macas, capital de Morona Santiago. El singular personaje, en medio de risas de sus entrevistadores, contó que el avión llegó a Macas gracias a que el remanente de combustible que había quedado en los tanques y el agua que le añadieron no se mezclaron, pero que cuando correteaba para decolar de Macas, los motores se apagaron.

Ese momento debí estacionar mi vehículo porque no lo podía creer. ¿Era en realidad ésta una entrevista responsable? ¿Las que estaba contado fueron anécdotas ciertas o propias de una mente mitómana? ¿A la salida de la radio en la que se realizó la entrevista, estaba un fiscal para exigir puntualizaciones a esta especie de confesiones de parte?

Sí. Recuerdo que conocí a este singular personaje una noche de seis de enero, cuando una turba le perseguía al grito de “cójanle al ladrón…cójanle al ladrón”.

Y usted ¿qué opina?

* La foto, tomada de El Tiempo, corresponde a un accidente de aviación, que es lo que le pudo ocurrir al avión cargado de agua.

A confesión de parte…

A este singular personaje lo conocí una noche de seis de enero, Día de los Inocentes, cuando una comparsa que interactuaba con el público intentó jugarle una broma, por lo que salió en fugaz carrera. Uno de los integrantes de la comparsa, para completar la broma, salió tras él gritando “cójanle al ladrón…cójanle al ladrón”. Muchos festejaron la ocurrencia.
Pero la entrevista que le hicieron la mañana del sábado 25 de abril a este singular personaje, me dejó estupefacto…
Veamos: los presentadores, Leonardo Guillén y El Indio Manuel –otro singular personaje cuya característica es imitar con la voz a un indígena, pero cuyas características son la de ser medio estúpido y con frecuentes bromas de doble sentido, sexual preferentemente-, y el entrevistado “el Toralito”, ex funcionario de la Dirección de Aviación Civil, DAC, en el aeropuerto de Cuenca, que en la entrevista se autodefinía como “el más fregado de la DAC”.
Nada interesante hasta que la entrevista entró al tema de las anécdotas. Una de ellas, y la que me impresionó por su franqueza, fue de cuando, por su condición de funcionario de la DAC, ingresaba al área de carga de los aviones que llegaban desde le Oriente con carne a bordo. Sin rubor contó cómo “huangliaba” (término quichua que quiere decir “llevar algo”) los rabos, patas y riñones dentro de fundas negras. “Mijito, si sigues así hazme nomás más hijos”, le respondió, según él, su esposa cuando llegó con la carga.
La segunda “anécdota”, me preocupó un poco más, por la irresponsabilidad con la que se trató. Recordó, el singular personaje, cómo uno de sus jefes enroló a sus dos hijos en el equipo encargado de proveer combustible a los aviones, y cómo ellos le empezaron a sugerir incluir sobreprecios en las planillas. “Sí, pero y a mí qué me toca”, dijo “Toralito” a los jóvenes, otra vez sin ningún rubor.
Pero lo que realmente me paralizó fue la tercera “anécdota”. El singular personaje y sus dos ayudantes recargaron ¡¡con agua!! a un avión que volaría a Macas, capital de Morona Santiago. El singular personaje, en medio de risas de sus entrevistadores, contó que el avión llegó a Macas gracias a que el combustible y el agua no se mezclaron, pero que cuando correteaba para decolar de Macas, los motores se apagaron.
Ese momento debí estacionar mi vehículo porque no lo podía creer. ¿Era en realidad ésta una entrevista responsable? ¿Las que estaba contado fueron anécdotas ciertas o propias de una mente mitómana? ¿A la salida de la radio en la que se realizó la entrevista, estaba un fiscal para exigir puntualizaciones a esta especie de confesiones de parte?
Sí. Recuerdo que conocí a este singular personaje una noche de seis de enero, cuando una turba le perseguía al grito de “cójanle al ladrón…cójanle al ladrón”.

Y usted ¿qué opina?

jueves, abril 23, 2009

El tubo de ensayo



¿Por qué relanzar la edición de un periódico que ha salido, con cierta regularidad en los últimos siete años en la Escuela de Comunicación de la Universidad de Cuenca?
La reflexión retumbó en mi cabeza y consideré seriamente la posibilidad de que el “acto de relanzamiento” de EL UNIVERSITARIO se suspenda.
Pero, minutos después de que una suerte de espíritu de cuerpo de los profesores de la Escuela ponía reparos al acto de relanzamiento, una estudiante me hizo una pregunta con toda su inocencia: “Profe, ¿puedo invitar a mis papis al lanzamiento?”, me dijo, y concluí que sí, que EL UNIVERSITARIO debía relanzarse por razones que, ante la contundencia de los hechos, no los citaré.
Solamente repararé en una, la más importante: toda esa voluntad que los estudiantes de prácticas pre profesionales pusieron desde el momento mismo en que integraron la Sala de Redacción de EL UNIVERSITARIO, esa que funciona en cualquier parte, el piso de la oficina del diseñador, la sede de un gremio de periodistas o los café nets donde se redactan las notas y se editan las fotos. Voluntad que raya en pasión cuando los mismos redactores y fotógrafos se ofrecieron para armar una red de distribución que puso a circular 2.000 ejemplares de EL UNIVERSITARIO en todas las Facultades de la Universidad de Cuenca, y en las Escuelas de Periodismo del resto de Universidades de Cuenca.
Esta presentación debía ser una charla didáctica sobre formatos, paginación y esas cosas técnicas que muchas veces al lector no le interesan. Pero mejor he aprovechado para presentar estas breves reflexiones personales y decirles nuevamente a los alumnos felicitaciones. Felicitaciones y gracias. *

*Extracto del discurso del director del diario EL UNIVERSITARIO, Ricardo Tello, en el acto de relanzamiento del periódico de prácticas pre profesionales de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Cuenca.

lunes, abril 20, 2009

La web social se toma nuestra vida

"Una tecnología es tecnología solo para la gente que nació antes de que fuera inventada". La frase le pertenece a José Luis Orihuela, profesor de la Universidad de Navarra, España, y autor de la bitácora eCuaderno que el 16 de abril brindó una charla en Quito y por el sistema de videoconferencia a varios asistentes a los centros virtuales de la Universidad Técnica Particular de Loja, UTPL.

Reveladora. Así podría calificarse a este encuentro entre expertos y neófitos, en torno al maestro Orihuela. Con un lenguaje fresco -como el tema- en poco más de una hora se cumplió un recorrido por los territorios de la web social y su impacto sobre los medios y la comunicación.

Y las conclusiones tumbaron muchos prejuicios:
- “Es falso que los jóvenes no leen; leen más que nunca, solo que otras cosas y escriben en otros lugares”.
- “Toda tecnología abre una brecha; hay que aprender para no quedarse fuera”.
- “La web se parece más a la radio y televisión que a la prensa”.
- “Si los medios llegan a tiempo, es porque estaba montado para ellos”.
Para quienes estén más interesados, pueden dedicarle tiempo al video del canal eclusivo de la UTPL en You tube.