viernes, septiembre 18, 2009

Cuenca - Molleturo, 40 años antes


La mañana del 19 de octubre de 1969 un ajetreo inusual se tomó el parque Abdón Calderón, en el centro histórico de Cuenca. Ese día iniciaría una proeza a cargo de un puñado de cuencanos dispuestos...Siga leyendo

Raid Cuenca-Molleturo-Naranjal, 40 años después

La mañana del 19 de octubre de 1969 un ajetreo inusual se tomó el parque Abdón Calderón, en el centro histórico de Cuenca. Ese día iniciaría una proeza a cargo de un puñado de cuencanos dispuestos...Siga leyendo

Raid Cuenca-Molleturo-Naranjal, 40 años después

La mañana del 19 de octubre de 1969 un ajetreo inusual se tomó el parque Abdón Calderón, en el centro histórico de Cuenca. Ese día iniciaría una proeza a cargo de un puñado de cuencanos dispuestos...Siga leyendo

jueves, septiembre 17, 2009

Historias de radio...


Jueves 17 de septiembre. Dejo la pista del parque El Paraíso y me embarco en el vehículo. Faltan quince minutos para las ocho de la mañana y sintonizo en FM una emisora 1.200 en el dial. El locutor anuncia la visita en el estudio de un "señor colombiano" al que le pregunta ¿Cuál es su nombre y qué tiene para contarnos?

El colombiano -su acento es inconfundible- dice que es un refugiado, que lleva a su hijo a operarle "de las vistas" en Santiago de Chile, que momentáneamente está en equis hotel y que necesita dinero. Que el día anterior, por denuncias de la Fundación Vida, unos guardias agredieron e insultaron al chico: "hijueputa por qué no te regresas para tu país", dice que le dijeron.

El entrevistador intenta retomar el control luego que el colombiano espeta más ofensas contra la Fundación y los guardias. El entrevistador -realmente no me imagino qué filtro debe pasar una persona antes de sentarse frente a un micrófono a denunciar cualquier cosa- se limita a repetir, "sí señor, efectivamente usted es un refugiado".

Luego de despedir al colombiano -sin confrontar con la Fundación Vida- el entrevistador anuncia que "ahora pasamos al mayor parque de diversiones del mundo: Disneylandia". Al otro lado del hilo telefónico una voz anuncia que "si llama al siguiente número -repite una serie muy larga- y nos dice cuántos sobrinos tiene el Pato Donald, le regalamos un tour por Disneylandia; además si está entre los diez primeros se va para el Caribe a un crucero espectacular, y puede además extender su estadía en los Estados Unidos una semana más, con todos los gastos pagados, en Miami".

El entrevistador nunca lo dijo, pero se trataba de "un espacio contratado", tal como lo comprobé en una edición posterior del mismo noticiero. Tampoco se aclaró que quienes llamen deberán pagar una especie de impuesto, ni que para viajar hay que cubrir todos los gastos administrativos. Además todo depende de si la Embajada le otorga una visa. Si le niegan, pierde lo invertido.

Ya molesto y en casa ingreso a la ducha donde sintonizo otro noticiero de radio. El intento de los entrevistadores -ahora dos- por impostar la voz, son evidentes. El entrevistado es un padre de familia que exige un nuevo examen a las alumnas de un colegio femenino de la ciudad. El enfurecido padre es "bandera desplegada" de las alumnas que quieren dar un nuevo examen para ver si en esta oportunidad logran demostar que aprendieron algo -o que pueden finalmente copiar al profesor. Todo a pesar de que hace dos semanas inició el nuevo año lectivo.

El entrevistado acusa "a las autoridades del colegio por recibir a tantas alumnas; por no haber controlado ese ingreso", y culpa al rector de las pérdidas de año. Los entrevistadores, más preocupados por impostar la voz, no llaman al acusado, tampoco refutan al enfurecido padre. Solo se limitan a asentir todo lo que él dice y a fingir la voz.

Vuelvo a mi vehículo y parto al dentista. Sintonizo nuevamente los 1.200 de FM y el entrevistador del caso colombiano da "el pase" a uno de sus periodistas que fue a constatar una protesta estudiantil. El periodista, tras citar a un dirigente, recita una suerte de columna de opinión personal improvisada que remata con: "y no se preocupen amigos ayentes, pues le he dicho que proteste, pero que no provoque desmanes".

¡¡Qué alivio!! el peridista ya abogó por la solución de nuestros males. Bendito seas, digo a mis adentros, más molesto y casi sintiendo el taladro en mi molar.

El entrevistador da un "nuevo paso" a otro de sus reporteros. Desde el patio central de la escuela Luis Cordero el periodista dice:"así es amigos oyentes, efectivamente hemos podido confirmar que hay una sospecha de un niño con la gripe AH1N1..."

¿Confirmar que hay una sospecha? Me digo extremadamente molesto. ¿Cómo se puede confirmar una sospecha? ¿Confirmó que se dice por allí...? ¿Confirmó que sí hay un chisme sobre...? ¿No debía despejar la duda, la sospecha, el chisme antes de salir al aire, en lugar de confirmar que hay una duda, una sospecha, un chisme?

¿Me explico?

Solo el inclemente taladro penetrando en mi molar inferior me ayudó a olvidar esa serie de historias de radio llenas de improvisación, falta de ética y ausentes de rigurosidad profesional. Ahora temo que, cuando acabe el tratamiento, ya nada lo suficientemente doloroso y traumático como un dentista me ayude a soportar las nuevas historias de radio.

Y usted ¿qué opina?

miércoles, septiembre 16, 2009

Google hace las paces con los medios


Así lo anuncia este gigante en el tráfico de información en la red de Internet. El lunes presentó Google Fast Flip, un portal que es un dechado de buenas intenciones para con los diarios tradicionales: dará pantallazos, fotografías de unas 40 páginas web de medios en inglés.

El enfrentamiento entre las agencias de cable y Google inició en 2005 cuando una de ellas, la Agencia Francesa de Prensa, la demandó por 12 millones de euros por no controlar el tráfico de imágenes y textos de su propiedad. Ahora sale humo blanco...

La imagen fue tomada del portal de El País

jueves, septiembre 10, 2009

Las sombras del poder...


No es lo mejor que ha interpretado Russell Crowe ni lo mejor que ha dirigido Kevin Macdonald. No soy crítico de cine. Pero el reciente estreno, en Cuenca, de la película Los secretos del poder (apareció en Estados Unidos en abril pasado) me dejó varias reflexiones sobre el ejercicio del periodismo en tiempos de cólera, leyes regulatorias, amenazas y mediocridad profesional...siga leyendo.

lunes, agosto 24, 2009

La Policía acusa, la prensa sentencia


Fue un 8 de marzo. Ese día, dedicado a la mujer, John Fajardo fue detenido bajo la sospecha de haber violado a 16 adolescentes en un barrio al norte de Cuenca. Aquella mañana intentaba cruzar una transitada avenida hasta su casa, y por ello corrió. Una adolescente que viajaba en un bus creyó identificar en él a la persona que tres meses antes le había arrebatado, a la fuerza, su virginidad...siga leyendo

lunes, agosto 17, 2009

Mi Eastern


La mañana en la que el mecánico me entregó mi Eastern arreglada, un visitador a médico expresó por la ventanilla del auto, a todo pulmón, su opinión sobre mi decisión de utilizar bicicleta: ¡¡hazte a un lado hijueputa!! siga leyendo...

miércoles, agosto 12, 2009

Los otros amantes


Los Amantes de Sumpa ya no estarán solos: un descubrimiento en el Centro Histórico de Cuenca ha despertado el interés de quienes están vinculados con la conservación del patrimonio y la reconstrucción de la memoria histórica de la ciudad...Siga leyendo

lunes, agosto 10, 2009

El libro de Melvin...


...visto por Rubén Darío Buitrón.

¿La estrategia es desconocer la trascendencia del 10 de Agosto de 1809 para reducir el papel histórico relevante de Quito en la historia continental?

¿Hay un cuidadoso plan para minimizar la importancia del Libertador Simón Bolívar?...Siga leyendo

viernes, julio 31, 2009

La prensa...rosa


¿Merecía la importancia que ciertos medios -como El Comercio, El Universo y Hoy- dieron a la irrupción –homofóbica- de un grupo de payasos y disfrazados en las afueras del hotel Ramada, donde se realizaba un homenaje a Alexis Mera, un funcionario del régimen de Rafael Correa?

Textos casi idénticos, todos encabezando la nota que, estoy seguro, en otras circunstancias se hubiera limitado a un breve de una o dos columnas en la prensa escrita, y una “nota leída” en los medios audiovisuales. Porque, que yo recuerde, con excepción de las páginas de sociales nunca se le ha dado tanta importancia a un acto similar, más cuando ha estado relacionado con un funcionario gubernamental o un hombre de política.

¿La prensa se está volviendo “rosa”, y como tal reconfirmadora de prejuicios?

¿La opción sexual, en un país donde se dice respetar los derechos de quienes se les consideraba “diferentes”, se ha convertido hoy en noticia?

Por ejemplo, el primer párrafo de la nota en Hoy:

La noche se puso color "rosa", luego que un grupo de jóvenes se adelantaran al acto social en honor a Alexis Mera Giler, secretario jurídico de la Presidencia.

Personalmente creo que a veces nos sale un falso moralismo, un poco obnubilado por las coyunturas políticas, y perdemos la perspectiva.

El autor de la mentada “hora loca”, otro intolerante, seguramente estará contento con el despliegue que logró su “broma” en la “prensa rosa”.

Y si quiere constatarlo usted mismo, revise los siguientes enlaces:

HOY


EL UNIVERSO

EL COMERCIO

EXPRESO

martes, julio 28, 2009

Los periodistas sí son noticia

En Sudán, diez mujeres son azotadas por usar pantalones y no son noticia.
Tres semanas después, en Sudán, una periodista es azotada por usar pantalones y hay que gritarlo al mundo como la peculiar noticia de un país donde se irrespetan los derechos y las libertades.



La nota fue recogida por la AFP: Una periodista sudanesa recibirá mañana -miércoles 29 de julio - 40 latigazos por usar pantalón, una vestimenta considerada “indecente” en Sudán, tres semanas después de que otras diez mujeres sufrieran el mismo castigo por idéntica razón.

El inconsciente nos traiciona y, por ser periodistas, nos hace sentir como personas especiales, de fuera de los laberintos que día a día nos impone la sociedad, sus estructuras, sus entidades...

Y los periodistas se sienten omniscientes, y solo nombrarlos sirve para asustar a todo quien no está detrás de una grabadora o una cámara de TV. Y de eso hay testimonios y agradecimientos (Gracias, Bernardo Abad, un artículo de Ivonne Guzmán publicado en El Comercio, lo certifica.)

Y usted, ¿qué opina?

viernes, julio 24, 2009

En la escala evolutiva...


Autoridades clase turística...
Un día de 1965, monseñor Miguel Cordero Crespo, en aquel entonces vicario de la arquidiócesis de Cuenca, emprendió un prolongado viaje por los más... siga leyendo




Bienal: la fiesta de la cultura desciende a la tierra
Han sido 22 años y diez ediciones. La X Bienal Internacional de Arte -antes se llamaba de pintura, lo que la limitaba...siga leyendo

jueves, julio 09, 2009

¡¡ Salud por Juan Francisco!!


A veces medio callado, pero irreverente -claro, es benignista-. Dice lo que piensa -y eso no gusta a muchos Directores-; buen lector -siempre devuelve los libros-, y un excelente guía de los periodistas rasos -tiene madera de editor, es decir sabe escuchar-.

Esas son la facetas que más recuerdo de Juan Francisco Beltrán, compañero y amigo que obtuvo el segundo lugar en la categoría Crónica, en los premios a la excelencia periodística Jorge Mantilla Ortega, que convoca diario El Comercio.

No es la primera vez que Juan Francisco sube al podio. El año anterior también alcanzó una mención de honor por un trabajo sobre las inmigraciones peruanas, así que lo que ha hecho este año El Comercio es confirmar la madera de gran narrador que tiene JBR. Y esta vez es con el relato de una de las jornadas de la Fiesta de Toros en Girón.

Hoy en el periodismo en línea, como director de El Morlaco, primer periódico digital deportivo del Azuay, JBR seguirá en la crónica. De eso estamos seguros. Y nos seguirá sorprendiendo con sus textos que, por la salud del buen periodismo, deberán encontrar pronto un espacio público.

* La foto es de Juan Beltrán, y acompaña la crónica publicada en El Tiempo, de Cuenca.

jueves, julio 02, 2009

FINAL

YOU TUBE capacita en periodismo ciudadano.
Ingrese, revise, traduzca y comente:

Cómo grabar un video

Sobre periodismo ciudadano.

A estas dos entradas, que deben estar en sus respectivos blogs, se suman dos más de temas libres.

Una vez listos, remitir a mi correo:
1.- nombre
2.- ciclo
3.- URL de las entradas.

Saludos.
Ricardo.

lunes, junio 29, 2009

Las fuentes



Solía decir el maestro, en referencia a las fuentes: "si tu mamá dice que te quiere, comprúebalo".

Se me viene a la memoria la cita, tras un taller sobre la Radio Pública del Ecuador, RPE, al que le llamaron "rompiendo el molde". Interesante ejercicio, aunque incompleto por la propia actitud de la mayoría de invitados -líderes sociales, gremiales y otros- que se fue luego del café con empanada de carne.

Giovanna Tassi, directora de RPE, defendió, en medio del debate sobre el papel de las fuentes, sus prerrogativas para vetar las voces de actores políticos como Jaime Nebot, alcalde de Guayaquil, o Lucio Gutiérrez, ex presidente derrocado, ante los mocrófonos de la RPE. "A ellos no los invitaría nunca", dijo la señora Tassi.

Y el problema, según ella, es que los dos actores políticos, como fuentes, nunca han dicho nada constructivo frente a un micrófono. Y el problema no es ese, me digo yo, sino el hecho de ponerles el micrófono sin ningún libreto preconcebido, sin ninguna agenda, sino por el simple acto de abrir el micrófono para llenar un espacio, para que ellos digan lo que les parezca. Y ese es un verdadero problema del oficio, de los malos hábitos del oficio.

No creo que la solución esté en no ponerles el micrófono, sino en tener un argumento previo, una investigación previa sobre el tema a tratar. ¿Para qué voy a ponerle el micrófono a tal o cual fuente? Más si se trata de políticos hábiles con la especulación o el insulto. Que Nebot o Gutiérrez digan lo que les parezca es porque existen "periodistas" funcionales a sus intereses, o simplemente despreocupados de la rigurosidad con la que se ejerce el periodismo.

Entonces la solución no es negarles su derecho de acceder a los micrófonos -más si son de un medio público- sino de trabajar en el libreto. Personajes como Nebot y Gutiérrez tienen mucho que decir -a manera de rendición de cuentas-, el problema está en quién se pondrá del otro lado del miocrófono: un periodista funcional, uno improvisado o uno preparado. Está en comprobar todo, con la rigurosidad que significa comprobar hasta el amor maternal que nuestras madres nos profesan.

Allí está el detalle.

¿Y usted qué opina?

martes, junio 02, 2009

Predicciones


Siempre me ha sorprendido la capacidad de predicción de los periodistas deportivos. Es increíble, pero ellos saben cuál será el técnico que reemplazará a otro, incluso antes de que el depuesto recoja sus maletas.

Muchas veces, debo admitirlo, pusieron a temblar mis propias convicciones sobre los talentos, virtudes o aptitudes que tenía para el oficio. ¿Por qué no puedo desarrollar esa capacidad de anticipación? ¿Es que desconozco tanto de los temas de deportes que ni eso puedo advertir? ¿Será que todos, menos yo, cultivan tan celosamente sus fuentes, que todos, menos yo, logran dar con el nuevo técnico gracias a esos contactos?

Pero para fortuna mía, parece que mucho de la anticipación está en la improvisación y la irresponsabilidad propia de un periodismo con falta de rigurosidad. El temor que tenía ante el "conocimiento y experticia" de esos periodistas deportivos, se derrumbó. Claro, ninguno de sus pronósticos coinciden entre sí, tras la salida de técnico Benito Floro, del Barcelona de Guayaquil.

Anoche, por ejemplo, veía en TC Televisión que "los nombres que suenan para su reemplazo son, entre otros, los de los ex técnicos de la Selección Luis Fernando Suárez o Hernán Darío Gómez..."

En el último noticiero, Canal 1 ya tenía otro nombre: el imbabureño Carlos Sevilla. La mañana de este martes, finalmente El Telégrafo sugiere que el uruguayo Mario Saralegui "es uno de los más opcionados para dirigir a los toreros". Por último RTS le apuesta a Oblitas.

La verdad es que hoy me siento más tranquilo. Y puedo decir que quizá -o con toda seguridad- Armando Maradona puede ser el próximo técnico del Barcelona. Y si acierto, juro que me hago comentarista deportivo e hincha del Deportivo Cuenca...

lunes, junio 01, 2009

EL LIBRO DE ARTURO TORRES *


Aquella mañana del uno de marzo de 2008, cuando habíamos revisado todo lo que hasta ese momento ofrecía la CNN y el cable de noticias sobre la muerte de Luis Edgar Devia , tratando de tamizar contenidos ideológicos típicos de esos medios que –por ejemplo- llamaban operación Libertad a la invasión norteamericana a Irak, nos instalamos en la mesa de Redacción de El Tiempo en un descosido debate sobre las implicaciones internacionales que tendría el hecho de haber disparado –como se decía entonces- desde el lado colombiano hacia el lado ecuatoriano, y la situación en la que quedaba el mando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC. Se trataba de lo que el Ejército Colombiano llamaba el golpe más fuerte que hasta ese momento habían dado a la estructura del grupo irregular y del cual el propio presidente Rafael Correa debió referirse en su habitual cadena de radio y televisión.

El debate, con Felipe Hernández –un periodista colombovenezolano simpatizante de la revolución guevarista-, fue mucho más allá del mediodía, tratando de darle profundidad mientras nos actualizábamos con las reacciones que constantemente subían de tono. Y luego continuó en la tarde, en casa de uno de los dueños del diario, que nos invitó a almorzar para seguir argumentando sobre lo que se vendría luego en el escenario internacional y el manejo informativo que debían dar los medios.

Y al día siguiente –luego de solazarnos con el acierto de haber sido el único diario de la región, y de algunos nacionales, que abrió la portada con el tema de la muerte de Raúl Reyes- retomamos el análisis del caso Angostura, y decidimos que para el día siguiente debíamos ampliar a dos páginas la cobertura del hecho, “aterrizando” –como decimos en el argot periodístico al hecho de obtener reacciones locales sobre un hecho externo-, con posiciones de juristas locales, especialmente sobre lo que significaba en el contexto del derecho internacional lo que ya Rafal Correa calificaba como agresión a nuestro territorio y por ello rompía relaciones diplomáticas con Colombia.

Y así, durante muchos días más, la discusión del tema se prolongó en nuestra sala de Redacción. Y mientras nos consumíamos en los cada vez más generosos debates, únicamente en torno de lo que traía el cable internacional –esas son, entre otras, las limitaciones de los diarios pequeños- , por su lado Arturo Torres, en su propio espacio, se planteaba una hipótesis: “el bombardeo que terminó con la vida de Raúl Reyes fue el resultado de un proceso minucioso y persistente de inteligencia y espionaje” (pp18.)

Y mientras otros nos convertíamos en espectadores del hecho, Arturo diseñaba un plan de trabajo que incluiría la lectura de diez libros y más de 2.000 documentos, entrevistas a 70 fuentes en ciudades de tres países diferentes –Ecuador, Colombia y Venezuela- y luego abría un paréntesis en su prolífica carrera de periodista investigador y guía de sus compañeros en la sección Judiciales de diario El Comercio -donde entre otros galardones ha logrado el primer premio por la mejor investigación latinoamericana de un caso de corrupción otorgado por el Instituto de Prensa y Sociedad y Transparencia Internacional en Bueno Aires, Argentina- para dedicarse por completo a una indagación de largo aliento, cuyos resultados los podemos constatar en el libro que se presenta esta noche: El juego del Camaleón, los secretos de Angostura.

Ésta es una obra periodística que se la puede mirar desde varios cristales:

-Desde lo coyuntural.
La oportunidad con la que se pone en circulación, al poco más del primer año del ataque de Angostura, cuando mucha tinta ha corrido con la limitación de análisis que obliga el vértigo del trabajo del día a día en los medios.

Por ello, El juego del Camaleón los secretos de Angostura, es un complemento indispensable para quien quiera comprender las consecuencias y forma en la que los tentáculos del grupo irregular más antiguo del planeta se han internado y afincado en territorio ecuatoriano.

Cito:
“El campamento estaba a 22 kilómetros de la frontera, en una zona habitada por indígenas e influido por la actividad petrolera, cerca de una mina de material de construcción, administrada por el municipio local.
Reyes estuvo a punto de encontrarse cara a cara con militares ecuatorianos que patrullaban la zona. Por un capricho del destino, fue justamente un año antes de su muerte en el bombardeo de angostura”. (pp.25 sobre la constante presencia de guerrilleros en la zona ecuatoriana).
Ó esta otra cita: “Cuando se encontraba (Raúl Reyes) con unos amigos en una cebichería, en el sector del estadio Olímpico Atahualpa, supo que se ejecutaba un operativo para cercarlo. En cuestión de minutos abandonó el local, tomó rápidamente un vehículo que lo esperaba sobre la avenida Seis de Diciembre con el motor encendido y se perdió, sin dejar rastro, entre las estrechas avenidas hacia el norte, dejando a sus perseguidores burlados bajo la lluvia”.
(pp36 sobre su incursión en ciudades como la Capital, los gustos gastronómicos que le permitían esa libertad de movimiento y sus huidas al estilo Hollywood).

Ó este último ejemplo:
“Mientras trabajaba en la campaña presidencial, aglutinando todo tipo de apoyos, Gutiérrez se reunió con Rodrigo Granda, el canciller de las FARC, en una cafetería del centro de Quito. Estaba acompañado por su hermano Gilmar y por Patricio Acosta, uno de los fundadores de su partido, Sociedad Patriótica.” (pp. 40 sobre los contactos del dictócrata con representantes guerrilleros).

-Desde el aporte al periodismo de investigación.
Rigurosidad y disciplina. Son los dos factores que una escuela como la de El Comercio desarrolla entre sus reporteros, y cuya bien aprendida lección nos lo demuestra Arturo en este, su primer libro. Con la experticia de un “periodista sabueso” –que con cuyas investigaciones ha acorralado a jueces corruptos, obligándolos incluso a algunos a refugiarse fuera del país- Arturo recorre por los laberintos que plantea el complejo tema de descifrar las relaciones de las FARC con sus representantes, proveedores, promotores y contactos de otra laya, en países como Ecuador y Venezuela.

Arturo se guía, además, en una línea de seguimiento iniciada muchos años antes de los acontecimientos de Angostura: en agosto del año 2000 tuvo el primer encuentro con quienes serían, ocho años después, algunos de los personajes de su libro: la compañera Esperanza (Nubia Calderón), el comandante Pablo Paz, y el propio Raúl Reyes.

En el ámbito de la investigación, desde mucho antes de El juego del Camaleón, Arturo Torres y su equipo ya es citado en el contexto internacional. Ellos constan, junto a siete casos de igual número de países Latinoamericanos, en una recopilación hecha por el periodista colombiano Fernando Cárdenas y el chileno Jorge González, en su libro Los Watergates Latinos. El Watergate, como ustedes recordarán, es el famoso capítulo con el que se inaugura el periodismo de investigación en los Estados Unidos cuando dos periodistas del Washington Post investigaron un aparentemente inocente robo en el cuartel general del partido Demócrata y que terminó con la dimisión del presidente Richard Nixon, implicado en el montaje de una compleja red de espionaje.
En Los Watergates Latinos, que revive las crónicas y hazañas de investigadores de América Latina, Arturo es presentado como uno de los pocos periodistas de investigación con los que cuenta el Ecuador, con trabajos de largo aliento y resultados concretos, como los de haber seguido la pista a los narcofondos en la campaña presidencial de Lucio Gutiérrez, ó los aumentos del patrimonio de algunos jueces de la ex Corte Suprema de Justicia.

Permítanme hacer una cita de aquel libro, cuyas referencias de investigaciones de casos ecuatorianos comparten espacios con otras como la puesta en evidencia de la corrupción y violación a los derechos humanos por parte de Fujimori y Montesinos, en el Perú; los desfalcos al erario público por parte de Rafael Ángel Calderón y Miguel Ángel Rodríguez, presidentes de Costa Rica en diferentes periodos; o de Carlos Saúl Ménem, presidente de Argentina, sobre su venta ilícita de armas a Ecuador y Croacia.

Cito: “Una vez publicada la confesión parcial de Fernández (se refiere a César Fernández, empresario manabita que inculpó a Gutiérrez de haber recibido financiamiento del narcotráfico en la segunda vuelta de su campaña electoral) el editor judicial (se refiere a Arturo Torres) recibió varias llamadas telefónicas en las que amenazaron su vida y la de su hija. Un día que volvía de hacer reportería en el Congreso, Torres manejaba su automóvil y un señor le avisó que una de las llantas tambaleaba. Al bajarse se percató de que le habían sacado tres pernos y quedaba uno suelto”. (pp245)

Se trata de las hostilidades que provoca el periodismo de investigación.
Es evidente que en El juego del camaleón, los secretos de Angostura, Arturo Torres cumple disciplinadamente las técnicas y estrategias que José Rodríguez, periodista y catedrático universitario en esta especialidad en Barcelona, expone en su obra Periodismo de Investigación, texto que sirve de guía en muchas universidades ecuatorianas. Algunas de esas estrategias precisamente son la detección de los hechos investigables, la búsqueda de las fuentes, el análisis y valoración de hechos y fuentes, los informantes y confidentes, la confirmación de datos, la infiltración propia, las ayudas instrumentales y otras. Pero, a todas estas Arturo Torres agrega su “cosecha propia”: las licencias literarias.

-La lectura desde las licencias literarias:
¿Debe ser el periodismo de investigación como especialidad -porque todo lo que suene a periodismo debe tener implícita la investigación seria y comprometida- una enumeración de hechos fríos y distantes, con un lenguaje burocrático y la rigidez de las encuestas y estadísticas?

Definitivamente no. La literatura nos ofrece una serie de licencias, de figuras, que vuelven al relato más atractivo, más digerible, creando y recreando escenarios, personajes, situaciones. Eso sí, sin olvidar que la línea que separa al periodismo de la literatura es la verificación, que los hechos contados sean ciertos y no pertenezcan al campo de la ficción. Y este no es el caso.

Cito:
“La noche de Luna menguante se volvió un infierno. Lucía Morett despertó con el estruendo de las bombas y vio caer árboles a su lado, arrancados de raíz como si fueran simples arbustos. Un olor a carne chamuscada inundó el paraje selvático, cargado de humo y lenguas de fuego. La vegetación, que pocas horas antes ocultaba el campamento, fue destruida, reducida a troncos carbonizados con astillas humeantes.
La tierra temblaba por las bombas. El terror y la angustia quedaron impregnados como señales imborrables en los rostros de quienes murieron al instante del bombardeo. La onda expansiva dejó a los cadáveres con los ojos vaciados. Casi todos los cuerpos estaban desmembrados, esparcidos por el campamento. Solo quedaron diez completos.
Lucía estaba gravemente herida: 60 esquirlas de las bombas de racimo se incrustaron en su espalda, abdomen y hombro. En el glúteo derecho tenía una herida de diez centímetros de profundidad, causada por un trozo de metal.
Desfalleciente, se arrastró sobre su lado izquierdo e intentó protegerse bajo una mochila que había caído a su lado. Buscaba huir de la pesadilla.
Luego vino el silencio, un silencio de muerte, solamente interrumpido por el zumbido de las hélices de los Halcones Negros colombianos, que sobrevolaban la zona como aves rapaces”.
(pp143.) Y así el lector, que mientras consume los textos de su memoria sacará el olor a carne chamuscada y sentirá los estertores de la tierra al compás de bombas de racimo, quedará también escuchando el zumbido de las aspas de esos enormes helicópteros sobrevolando nuestro territorio, en la inmensidad de la noche selvática.

Y no con el afán de arruinarles la sorpresa, como el amigo o pariente que se adelanta al estreno de una película y luego la cuenta toda, permítanme relatarles otro descarnado ejemplo de las licencias literarias tomadas por Arturo, y que cada vez más se escuchan en las aulas universitarias como la fórmula para desterrar del buen periodismo a técnicas como la pirámide invertida y los relatos lineales. Es el testimonio del policía José Saavedra sobre una emboscada vivida en la frontera norte, y preparada por las FARC.

Cito:
“Una granada hizo explotar la lancha en la que íbamos; nadé y me sostuve en un tronco detrás del cual me cubría, pero recibíamos fuego por los dos lados; el compañero Zambrano trató de escapar saliendo del agua, pero fue acribillado a balazos; a mi teniente Arteaga le dispararon en la cabeza y murió de contado.
Según otros testigos, el subteniente Lasso enfurecido por la ejecución de sus compañeros sacó el lanzagranadas y empezó a descargarlo sin parar contra los irregulares. Indefenso, sin municiones, recibió un balazo en la frente y se hundió. Los guerrilleros se arrojaron al agua, tomaron su cuerpo y lo arrastraron hasta la orilla.
Desde el piso, inmóvil, Buenaño presenciaba la masacre de sus compañeros. Al cadáver del subteniente Lasso le quitaron la ropa y sus pertenencias, le pusieron una granada en el estómago y la hicieron estallar: querían amedrentar al resto de sobrevivientes”.
(pp183)

Y el lector sale del adormecimiento y la indiferencia que la constante exposición a la violencia recreada para los seudo héroes de la televisión, y constata que esto es real. Que pasa. Que nos pasa. Que lo viven los ecuatorianos de allá. Y de esta manera trata de provocar una reacción a toda esa impavidez y lejanía con la que vemos, a veces incrédulos, el conflicto en la frontera norte.

El juego del Camaleón, los secretos de Angostura, es un recorrido de 240 páginas por resúmenes, repasos, revelaciones, recreaciones sobre un tema que los medios de comunicación no han sido capaces de profundizar, por sus limitaciones de fondo y forma. Pero para eso están los libros. Y para eso están los periodistas investigadores. Y para eso está la estirpe de los que no se sienten conformes con hacer lo que la obligación laboral les pide, sino lo que la obligación moral les exige.

Me queda solamente agradecer a Arturo por regalarnos largos y sufridos meses de su vida para que por unas pocas horas tengamos todo el conflicto en una sola perspectiva y con una lectura constructiva, amena y diferente.
Gracias Arturo por trazarnos la senda de lo que debe ser el nuevo periodismo ecuatoriano: el periodismo de investigación, de largo aliento y excelente escritura.

* Presentación del libro durante el lanzamiento en Cuenca.

lunes, mayo 25, 2009

¿ESTUDIANTES ACRÍTICOS?



Está en circulación el último ejemplar de El Universitario, periódico de prácticas pre profesionales de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Cuenca. Y ciertamente con un tema polémico: el papel que juega en la actualidad la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador, FEUE, que la semana anterior celebró su 43 convención nacional en Cuenca.

El tema de fondo, sugerido por los estudiantes, se aproximó a una de las realidades de la entidad que desde hace más de 60 años representa los intereses que tienen los universitarios. O al menos representaba, luego de constatar en una encuesta a decenas de alumnos sobre su identificación con esta especie de gobierno estudiantil.

Muchos se sienten alejados y trataron a este ente como un trampolín político para aspirar a cargos más estables y remunerados. Mientras tanto las aulas siguen en un estado lamentable y atrasado. Fijar todos los esfuerzos en tratar de acabar con los imperialismos e implantar el comunismo en el Ecuador, no les han dejado tiempo para fijar prioridades y constatar la manera en la que muchos alumnos reciben sus cátedras.

Y la reacción de los dirigentes no se hizo esperar. Furibundos presentaron un reclamo porque "nunca antes les habían dicho tales cosas".

Y creen que apuntamos a perjudicarles en su reelección. Los autores pusieron sus nombres y su valentía para tratar un tema polémico: analizar el papel de la FEUE desde el punto de vista de los estudiantes y decirlo con todas sus letras. Y ese fue la principal lección que recibieron los alumnos practicantes: el buen periodismo no da amigos.

Y usted ¿qué opina?